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miércoles, 5 de diciembre de 2012
Soy la chica que siempre pierde, aquella que finge su sonrisa, la chica que aparenta ser fuerte pero que todos los días continúa rompiéndose por dentro, la chica que está ahí sonriente y parece no tener problemas... Aquella que contiene las lágrimas hasta que ha colgado el teléfono. Cuando digo "tranquilo, estoy bien" realmente estoy esperando a que alguien a quien de verdad le importe me diga "no, no lo estás."
¿De verdad existen las mitades perdidas? ¿O son otro invento de los padres?
Es extraño que una persona aparezca en tu vida y lo cambie todo. Alguien del que no sabías nada, del que habías prescindido sin mayores problemas hasta ese momento y que sin embargo ahora mismo se apodera de ti, de tu cuerpo y de tu mente, consiguiendo que a partir de entonces nada tenga sentido lejos de él. Como si fuera tu mitad perdida, esa que tanto has buscando a lo largo de tu vida.
Diciembre llega, y con él, los gorros, abrigos, bufandas y botas. Me estremezco cuando veo caer los copos de nieve sobre la gélida superficie. El frío invade mi cuerpo, y me encanta. Procuro que no se me noten demasiado las ganas que tengo de que llegue la tarde de sábado, para poder tumbarme en el sofá y esperar a que empiece la película en compañía de unas buenas palomitas y mi descafeinado de máquina.
Llámame rara, pero me encanta el invierno, su frío, el aire esperanzador que echamos por la boca al suspirar, y los buenos encuentros con una taza de chocolate entre las manos.
Llámame rara, pero me encanta el invierno, su frío, el aire esperanzador que echamos por la boca al suspirar, y los buenos encuentros con una taza de chocolate entre las manos.
¿Alguna vez te has sentido tan simple e insignificante que hasta una pequeña mariposa puede ser mejor que tú? ¿Alguna vez has estado tan al borde del acantilado de la decepción como para sentir vértigo? ¿Alguna vez, en algún momento, por el simple hecho de haber querido ser feliz y no poder te has derrumbado aún más y ese acantilado antes dicho se ha convertido en un pozo sin fondo del cual caes y caes? ¿Alguna vez has sentido un sentimiento de culpabilidad tan grande que lo único que te apetece es volver el tiempo atrás y arreglarlo? Yo sí, todo. Seguramente penséis que vaya vida he pasado, que todo son problemas, malos ratos... Pero supongo que todo el mundo tiene días malos ¿no? No puedo pretender estar bien siempre, porque no lo voy a conseguir. En ocasiones, supongo que como todo el mundo, he intentado sacar sonrisas, y sí, lo he conseguido, pero te voy a decir como son: totalmente falsas. Y es que hay días que no consigo estar bien, recuerdo cosas, momentos vividos y no puedo evitar estar mal aunque sea un minuto. Pero se que esto no es así. Se que la vida no está para recordar días malos, ni para sufrir. Porque se que solamente tengo una vida. Ni dos, ni tres, ni cuatro, solo una. Y tengo que vivirla al máximo. Cuando me doy cuenta de la estupidez de sonrisa falsa que saco, recapitulo inmediatamente, o al menos lo intento, por que lo último que quiero es que las personas que más me importan se preocupen por chorradas que ni siquiera se merecen un 6º puesto en mis preocupaciones. Y ahora, dicho esto, os preguntareis ¿entonces si tiene esa visión de la vida, por qué empieza tan negativamente? Ya lo he dicho, todo el mundo tiene días malos, aunque no los quiera reconocer, pero es que yo siempre lo he dicho: la vida ante todo y después el ser feliz. ¿Las preocupaciones? Mejor dejarlas a un lado.
Me gusta...
Me gusta la montaña y me gusta la playa. Me gusta el negro y me gusta el blanco, me gusta el chocolate como me gusta la vainilla, me gusta bailar como cantar, me gusta reír y sentir, me gustan los días soleados incluso me gustan los días nublados, me gusta el frío tanto como el calor. Me gusta la amistad como me gusta el amor. Me gustan las sudaderas como me llegan a gustar los vestiditos. Me gustan tanto las películas de miedo como las películas de amor. Me gusta la Navidad como me puede gustar la Pascua. Me gusta la música romántica como me puede gustar la música disco. Me gusta la nieve como a los ositos polares y me gusta el mar, como le gustan a los delfines. Me gustan las estrellas puesto que también me gusta la Luna. Me gusta la perfección junto a la imperfección. Me gusta el agua helada al igual que el fuego ardiente. Me gusta la pasión por lo cual también me gusta el amor. Me gustan los pequeños detalles como los grandes momentos. Me gustan los abrazos por lo tanto me gustan los besos. Me gusta ese marrón que de tus ojos destaca. Me gusta tu sonrisa como tu risa. Pero lo que más me gusta eres tú.
Disfrutad, que es verdad que la vida son dos días, que lo que hoy empieza mañana acaba. Porque vamos buscando y no sabemos el qué, porque nos creemos buenos y sólo queremos nuestros intereses. Si reímos, muchas veces , es a costa de que otro llore. Simplemente queremos nuestra felicidad, pero no conocemos cómo encontrarla. Tenemos muchos sueños, otros lo único que buscamos es vivir el momento. Lo que parecía importante hace un segundo, ahora es indiferente. Ayudar es una palabra muy complicada para llevarla a cabo. Pues, ¿sabéis qué os digo? Que a mí me gustan esa gente que quiere en sus vidas alguien que aparezca y le diga: "Ya estoy aquí, te quedan dos deseos". Y que, a partir de ahí, ya todo sea diferente, que los dos deseos que le quedan, no importen. Que esto haga que, todo el mundo, vea todo de otro color, que nos tratemos como personas iguales, que no nos guste el mal ni mucho menos nos alegremos de él. Disfrutad, que lo que tenemos es inmenso. Valorar lo que hay a nuestro alrededor, puede hacernos más grandes. Y que, cuando te parezca que caes, el mérito está en poder levantarte, y visualizar todo lo que te queda por ganar. Apuntadlo: Lo bueno puede ser mejor, y lo mejor, excelente.
sábado, 11 de febrero de 2012
Nunca dejaría de columpiarme.
+ ¿Qué te pasa?
- No sé como decírtelo...
+ Intenta explicarlo o tampoco sabes, como de costumbre?
- Es difícil, pero a ver... Siéntate en el columpio, hazme caso, por favor, solo así lo entenderás...
+ Ya estoy en el columpio, ¿Ahora qué?
- Comienza a columpiarte, una vez cogido impulso... cierra los ojos...¿Notas esas cosquillas en el estomago? A mí no me hace falta columpiarme para sentirlas... las tengo cada vez que te veo, cada vez que me hablas, cada vez que oigo tu nombre...
+ Puf, de verdad.. No sé qué decir...
- No pero aun no acaba.. ¡No abras los ojos, sigue cogiendo impulso! Ahora... Suelta una mano..
+ ¿Qué? ¿Tú quieres matarme?
- Hazme caso, confía en mí.. Suelta una mano..cada vez que te noto distante... o mas cercano a ella...
+ Pero...
+ ¡AAAHH!
- ¿Has visto que sensación? Parece que te vayas a caer, se te corta el aire y se te acelera el corazón... eso me pasa cada vez que te separas de mi.
- No digas nada, no abras los ojos déjame impulsarte, y solo abre los ojos cada vez que estés arriba, y mira al cielo ¿Vale? Una, dos y tres.
+ ¿Y esto? ¿Cual es esta sensación?
- Solo contigo, siento que toco el cielo, siento que vuelo, me siento en las nubes...
+ ... ¿Tanto me quieres?
- Nunca dejaría de columpiarme.
- No sé como decírtelo...
+ Intenta explicarlo o tampoco sabes, como de costumbre?
- Es difícil, pero a ver... Siéntate en el columpio, hazme caso, por favor, solo así lo entenderás...
+ Ya estoy en el columpio, ¿Ahora qué?
- Comienza a columpiarte, una vez cogido impulso... cierra los ojos...¿Notas esas cosquillas en el estomago? A mí no me hace falta columpiarme para sentirlas... las tengo cada vez que te veo, cada vez que me hablas, cada vez que oigo tu nombre...
+ Puf, de verdad.. No sé qué decir...
- No pero aun no acaba.. ¡No abras los ojos, sigue cogiendo impulso! Ahora... Suelta una mano..
+ ¿Qué? ¿Tú quieres matarme?
- Hazme caso, confía en mí.. Suelta una mano..cada vez que te noto distante... o mas cercano a ella...
+ Pero...
+ ¡AAAHH!
- ¿Has visto que sensación? Parece que te vayas a caer, se te corta el aire y se te acelera el corazón... eso me pasa cada vez que te separas de mi.
- No digas nada, no abras los ojos déjame impulsarte, y solo abre los ojos cada vez que estés arriba, y mira al cielo ¿Vale? Una, dos y tres.
+ ¿Y esto? ¿Cual es esta sensación?
- Solo contigo, siento que toco el cielo, siento que vuelo, me siento en las nubes...
+ ... ¿Tanto me quieres?
- Nunca dejaría de columpiarme.
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